
El retorno del destituído presidente de la hermana República de Honduras, José Manuel Zelaya Rosales, acontece en estos días bajo el manto mediático de varias cadenas de información.
La cadena informativa originaria de Atlanta, CNN, se ha encargado-respetando sus costrumbres- de argumentar contra el pueblo latinoamericano y -como era de esperarse- sonreír a las dictaduras.
Mientras la Secretaria de Estado norteamericano, Hillary Clinton, procura de manera sustancial y explícita indicar que "(...) el retorno de Zelaya a Honduras es imprudente (...)" (1), el presidente Evo Morales expresa: "Tengo información de primera de que el imperio, mediante el Comando Sur de Estados Unidos, hace el golpe de Estado en Honduras" (2).
Sin duda alguna, si bien el golpe de estado fue estrátegicamente organizado y ejecutado por las oligarquías y pequeños grupos financieros hondureños, Estados Unidos no presentó resistencia alguna al mismo. Lógicamente, esta actitud representa un acercamiento, mas nostálgico que racional, de Estados Unidos con los jerarcas del golpe.
Es entrañablemente sigificativo de que presidentes latinoamericanos, causal o casualmente, no hayan emitido declaración alguna sobre este acontecimiento. Me refiero particularmente, al presidente colombiano Álvaro Uribe y a su homólogo peruano Alan García. No es coincidencia de que estos dos últimos mantengan una estrecha y amistosa relación con Estados Unidos.
Es palpable y claramente reconocible el avanze expancionista que el Imperio desea entablar en territorio latinoamericano. Sin mas, recientemente Uribe accedió convencidamente en establecer bases militares norteamericanas en suelo colombiano, acción que agudíza las tensiones diplomáticas entre este país y otros progresistas (aledaños y fronterizos) como Venezuela y Ecuador.
Sin soslayar el tema principal, creí aceptable remarcar lo anteriormente expresado.
La valentía y el heroísmo reconocibles y encarnados en Manuel Zelaya son la muestra de la actitud mas noble y genuina que un presidente puede realizar en pos de su pueblo y su patria. Una actitud que marcará el camino de generaciones revolucionarias posteriores, como ya lo han demostrado Fidel, Sandino, entre otros.
El pueblo hondureño no rehuirá en la lucha férrea por el cumplimiento de sus legítimos derechos, de sus obstaculizadas pasiones e ideales.
Es imprescindible que el golpista y autoproclamado presidente de Honduras, Roberto Micheletti, cese en su imprudente y absurda intención de retención del poder. El presidente, elegido por el pueblo y legitimado por los votos es José Manuel Zelaya Rosales.
Notas:
(1)- 24 de Julio de 2009, Venezolana de Televisión.
(2)- 14 de Julio de 2009, TeleSur.
Foto: TeleSur
29 de julio de 2009
El retorno plausible
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2 respuestas:
Todos se creyeron la farsa de Obama. Todos pensaron que con poner a un negro (porque Obama es importante por eso: porque es negro), se resolverían todos los problemas.
Pienso que Obama ha traicionado a toda la comunidad negra de su país, de América y me atrevo a decir hasta del mundo. Lo que pasó con el pueblo judío, creo yo, empieza a pasar con los afroamericanos, que han sufrido tanto en la historia de EEUU, y ahora están siendo usados para vender una imagen.
EL capitalismo sigue andando, por más que pongas a un rubio, un afroamericano o a un musulmán en la presidencia estadounidense. Es sólo una forma de vender una imagen progresista para un país cuya mentalidad va en contra de lo progresista.
Hola, paso para pedirte un favor: que te unas en una muy sencilla maniobra destinada a combatir contra uno de los pilares ideológicos del Pro, el "filósofo" Alejandro Rozitchner.
La idea es poner en tu blog un enlace que diga "Alejandro Rozitchner" y que dirija a este post:
http://www.ukhronia.com.ar/2009/07/como-distinguir-un-charlatan-de-un.html
Por favor hagan circular este comentario en otros blogs, de esta forma, cuando busquen a esta persona en Google, habrá mayores posiblidades de que salga dicha entrada que lo desenmascara.
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